No son las palabras sino quien las dice..
Como bien dice el título no son las palabras las que duelen sino quien las dice. Muchas veces creemos que una serie de palabras son las que nos duelen pero realmente lo que nos hiere es la persona que lo dice.
Simplemente porque consideramos a esa persona lo suficientemente importante en nuestra vida y no esperamos que nos diga cosas como las que nos molestan. Cuando consideramos a alguien importante le damos importancia a todo lo que hace o dice, ya sea bueno como malo y por eso nos suele hacer daño con facilidad.
Hay personas que no miden sus palabras y terminan diciendo lo primero que se les viene a la cabeza, sin pensar que pueden llegar a hacer daño, sin quererlo. Y te das cuenta de que quizás le das mucha importancia a gente que no merece la pena dársela, que te tienes que centrar en personas que realmente valen la pena y desafortunadamente de eso queda poco.
Pienso que no hace daño quien quiere sino quien puede.
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