Aprendí
que debo perder cualquier tipo de esperanza, yo no elegí estar en
esta situación pero es lo mejor que podía hacer. Es uno de esos
casos en los que nadie te obliga a abandonar la partida pero tu sientes que ya no hay nada más que hacer, que todo lo que habías conseguido se esfumó y por mucho que no quieras que se acabe ya no hay vuelta de hoja, se acabó.
Muchas veces me echo de
menos y te echo de menos. La verdad sólo puedo decir eso ahora
mismo, te echo de menos.. Pero en el fondo sé que es lo mejor, espero que aunque ya no quede nada de lo que había sigas estando ahí porque quien sabe lo que puede pasar en el futuro quizás esa posibilidad entre un millón que teníamos se cumpla y sea la nuestra, sea la oportunidad que me hace falta para demostrarte que todo por mucho que no se quiera es posible, que se puede y que siempre estaré ahí para cuando me necesites.
Las personas dicen que quien te quiere te busca, pero no siempre es así.. También terminan cansándose de buscarte y dejan que todo fluya como tiene que ser pero no por eso te quiero menos o me importas menos.
Pero como siempre trato de intentar buscarle el lado positivo a todo esto que por supuesto lo tiene, como todo. Hay que saber aprender de las situaciones que nos da la vida, de aquí he aprendido que de ilusiones no se vive que hay que bajar a la tierra y poner los pies bien puestos en el suelo, que no es oro todo lo que reluce y que por mucho tiempo que pase los sentimientos no desaparecen de la noche a la mañana.
Recuerda que siempre estaré ahí sea la hora y el día que sea.
